domingo, 25 de julio de 2010

El pralaya

Así como es necesario un principio que se da por una contraccion espacial de Dios Padre, es necesario un final que se da por una expansión del mismo Dios. Esta expansión produce una implosión y todos los círculos del universo desaparecen mientras que Dios recupera el espacio que antes era de la materia. El único resultado de todo el proceso es que Padre y Espíritu Santo vuelven a estar juntos.

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