miércoles, 28 de octubre de 2009
Dios antitético al universo
Dios no pudo crear el mundo.Solamente le dío posibilidad al contraerse dentro de sí mismo.El problema comienza al analizar la relación entre materia y Dios. Si Dios no creó la materia esta tuvo que ser eterna. Pero su existencia no era física: estaba dentro de Dios por eso era eterna. Era una posibilidad. El dios de que hablamos no es uno de los tantos.El universo comenzó con una inmensa cantidad de seres de altisima espiritualidad. Pero en cada pralaya se iba purificando. Los dioses que agobiaban al hombre desaparecieron y hoy sólo queda el espíritu de las cuatro luces. Volvemos al principio cuando Dios emana de sí mismo lo que luego sería su presencia y volvemos a las cuatro luces originales. Son lo más cercano al concepto de dios que permanece. El Dios absoluto,paraBrahman,existe en su cielo o en la forma de Cristo. La emanación ocupa la cima de la pirámide y las cuatro luces se dividen en tres que miran hacia la cima piramidal y una que no completó su ciclo de sacrificio y es ahora ser humano. Lo lógico es que el espíritu mismo desaparezca para que sólo la esencia divina quede. Ese es el sentido del universo: representar en un ser,resumir en él, la experiencia cosmológica y compararlo con la idea original de Dios anterior a la creación y oculta. El dios de la cima de la piramide es Dios de este lado y parabrahman Dios del otro lado.Cristo es hipostasis de ambos.
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